VEINTIUNO
“Él
me dijo: pronto tomaré otro camino distinto
Al que siguieron mis pasos… para
encontrarme con un amigo en la ciudad.” (Adonis,
“Adonaida, pag. 204)
Toda
mi vida
un cruce de caminos
los
senderos que se bifurcan
una
rotonda, un laberinto
donde
decidir
dónde
está la salida
y
siempre a tiempo
de equivocarme…
Y
me equivoqué a menudo
sin
arrepentirme nunca,
asumir
el error
y la pérdida
y
sacar lecciones de ello
para
volver a equivocarme otra vez.
Toda
mi vida un árbol
nómada, fugitivo,
desarraigado
apenas echando sus raíces
y
ay de nuevo trasplantado
a
otra realidad
la
de los sueños
la
lucha por la vida
__
la ya vivida
y la que queda por vivir__,
sentida
en el frío
de
las madrugadas
en
la soledad del lecho
en
el estrecho laberinto
de los muros
alejado
del centro, descentrado
como
raíz nueva
que
se ramifica y crece
como
ramas que se extienden
en el aire
como hojas que cumplen su papel
en
el aire
y
caen cada vez..
Vuelta
de nuevo al centro
a
la raíz,
al
núcleo nutricio , elemental
de las cosas sencillas:
ser
y serse,
comer
y no ser comido,
mirar
o ser mirado,
no
juzgar y no ser juzgado,
amar
y ser amado.
Mariano Ibeas 6-7/12/2024

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