CUARENTA Y CUATRO
Él me dijo:
No viajaré más. No iré a ningún
paraíso cercano”.
(Adonis,
Adoniada, Pág. 201)
Me
quedaré aquí,
en este paraíso
esperando
a
que venga el ángel
con
la espada…
¿es
la vida
la que instruye
o
es la muerte?
¿Aprendemos
solo al final
cuando
ya no hay tiempo
ni remedio?
¿Deberemos
seguir creyendo
en
las promesas
sin
poder sacudir
el polvo del sudario?
No
viajaré más,
ni
buscaré un paraíso
lejano
donde
ni siquiera
esté
abierta la puerta
y
hay un ángel
con espada
esperando.
No
buscaré el éxtasis
del amor,
ni
me asomaré
al vértigo
del abismo.
La
iglesia está en silencio
y
arde Nôtre Dame
en
una luz
cargada de cenizas,
como
si las nubes
vinieran
a habitar
en
su regazo.
¿Acaso
sigues creyendo
en
los milagros?
La
muerte es un sueño,
un
sueño victorioso
que
lo invade todo…!
Mariano
Ibeas 12/03/2026




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