jueves, 19 de marzo de 2026

Montes Blancos, Castillo de Alfajarín.

"MONTES BLANCOS", PARQUE NACIONAL, YA !!!
Territorio Lince, ya !!!
Castillo de Alfajarín y su entorno (Monegros al fondo)
Foto: Manuel Bernal,

(antes de la era de los drones)



 

Si hubieses podido verlo...

VEINTITRÉS

 

Él me dijo:

            Si hubieseis podido verlo a lo largo de su vida,

a escucharlo cuando le obligaron a hablar,

cuando lo degollaron, órgano por órgano”.

 

Si hubieses podido verlo

antes de nacer

cuando era todo fe

            todo esperanza

            todo amor

hubiese venido a la luz

antes de la llegada del sol

entre los dedos rosados

            de la aurora…

Ahora está ahí

            carne trémula,

hijo de hombre y de mujer,

arrojado a la vida

como el mar arroja al náufrago

medio muerto

            medio vivo

a las arenas de la playa

tierno y menesteroso

sometido

a todos los vientos

de la rosa

            de los vientos

a las corrientes desatadas

            de todas las mareas

al ritmo horizontal

            de las olas,

alas sin aire

desalado y desolado

sin un asidero

en el vértigo de respirar

sin pausa

vivo y redivivo

alimentando lluvias

caracolas y nubes impacientes,

vino a este lado del mar

a este lado de la tierra

a respirar en un intento

por ponerse de pie

en pie de lucha y de batalla

y pelear,

y pelear y pelear…

 

            Mariano Ibeas 12 /01 /2025


 

miércoles, 18 de marzo de 2026

Llamaron a la puerta...

 


VEINTIDOS

 

“Él me dijo:

No estaba dormido cuando llamaron a la puerta. Se le llevaron casi desnudo.

No pudo ni despedirse de su espejo”. (Pág. 205)

 

Llamaron a la puerta,

estaba dormido

            en la mitad de un sueño

del que no quería despertar

y se encontró desnudo

            frente al espejo

y no pudo ni despedirse;

lo llevaron  con violencia

            escaleras abajo

lanzando gritos y empujones

y no pudo despedirse

            de los suyos…

Con ojos asombrados,

rotos al despertar,

recorrió la ciudad

            como en un túnel de silencio

sin ver a luz de amanecida

entre miradas

y lágrimas

que no pudo enjugar:

Las manos a la espalda,

la venda  en los ojos

las esposas taladrando

            las muñecas

y el corazón saliéndole del pecho.

__ ciego, sordo, mudo y solo__

Y no sabe dónde

Y no sabe cuándo

Y no sabe más:

Alguien le delató,

            y le acusó de crímenes

que no conoce

ante las fuerza que vinieron

a buscarle…

y no sabe qué pensar.

Cerraron la puerta

            a sus espaldas

y está solo:

no puede gritar;

no le oirían aunque

            estallasen los muros:

solos, ciegos mudos.

Sólo él y su soledad.

 

Mariano Ibeas 17/12/2024

martes, 17 de marzo de 2026

Mi vida, un cruce de caminos...

 


VEINTIUNO

            “Él me dijo: pronto tomaré otro camino distinto

Al que siguieron mis pasos… para encontrarme con un amigo en la ciudad.”                                                                            (Adonis, “Adonaida, pag. 204)

 

Toda mi vida

            un cruce de caminos

los senderos que se bifurcan

una rotonda, un laberinto

donde decidir

dónde está la salida

y siempre a tiempo

            de equivocarme…

Y me equivoqué a menudo

sin arrepentirme nunca,

asumir el error

            y la pérdida

y sacar lecciones de ello

para volver a equivocarme otra vez.

 

Toda mi vida un árbol

            nómada, fugitivo,

desarraigado

             apenas echando sus raíces

y ay de nuevo trasplantado

a otra realidad

la de los sueños

la lucha por la vida

__ la ya vivida

            y la que queda por vivir__,

sentida en el frío

de las madrugadas

en la soledad del lecho

en el estrecho laberinto

            de los muros

alejado del centro, descentrado

como raíz nueva

que se ramifica y crece

como ramas que se extienden

            en el aire

            como hojas que cumplen su papel

en el aire

y caen cada vez..

Vuelta de nuevo al centro

a la raíz,

al núcleo nutricio , elemental

            de las cosas sencillas:

ser y serse,

comer y no ser comido,

mirar o ser mirado,

no juzgar y no ser juzgado,

amar y ser amado.

 

            Mariano Ibeas 6-7/12/2024

 

lunes, 16 de marzo de 2026

Me encuentro con la palabra...

 VEINTE

 

            “Él me dijo: al despuntar el alba o al final de la tarde cuando salgo de casa o entro no veo más que sus cerraduras. A menudo, cuando  vuelvo a casa, cerca de las ventanas, oigo algo parecido al llanto” (Adonis, “Adoniada”,  pag 204.)

 

            Al despertar

me encuentro con la palabra escrita

en las sombras del sueño

            y de la noche.

Pero antes fue el gesto

y antes de antes

el grito, el desgarro,

o el silencio

y antes de todo ello

la quietud, la calma

el sosiego

el instante congelado

el no hacer

el no saber,

el no decir,

el vacío, el hueco…

hay que hacer el vacío

antes de llenar

            el pensamiento.

Antes que el ser

            fue el no-ser

sintiendo, palpitando,

antes de la luz

las tinieblas de lo oscuro

la no-luz, el caos,

las sombras asombradas

latiendo por nacer

                        latiendo.

En cada soplo de aire

que se me escapa del pecho

hay un intento de ser

un embrión, un feto,


un óvulo fecundado por la luz

__o la ausencia de luz__

el gesto, el grito y con el grito

late la palabra

por la sombra de la duda

o la premura del tiempo…!

 

Mariano Ibeas 16/11/2024

viernes, 13 de marzo de 2026

Castillo de Alfajarín...

 


Llueve, llueve sin cesar...

 


DIECINUEVE

 

            “Él me dijo asustado: la lluvia cae sin agua sin tinta, ¿llegará  un tiempo en que los campos renieguen de sus hierbas? (Adonis, “Adoniada”,  pag 204.)

 

¨El me dijo asustado:

Llueve , llueve sin cesar…

y la lluvia no saciará la sed de la tierra

llueve y están secos los barrancos,

llueve sin agua

y traen barro,

barro, cañas y barro

            de la orilla

se lo arrancan a los campos;

y aquí no llueve ya

pero todo, todo

            es puro llanto:

las calles son los ríos,

los ríos son los campos

y navegan por las calles

los autos como barcos;

vuelan los muebles

mueren los pájaros

caminan los árboles por la calle,

flotan los enseres, los armarios,

se fueron ya las neveras

por las calles flotando

se fueron ya las lavadoras, las neveras

los furgones

y se quedaron, nos quedamos todos

atónitos mirando,

suspendidos, alelados, mirando,

blandamente mirando

cómo la calle era un río,

un torrente desatado,

cómo la calle ya no era la calle

sino una montaña de autos,

un arsenal de escombros

una monumental falla,

un esperpento,

un monumento aterrador

de aguas cañas y barro…!

 

            Mariano Ibeas 12/11/2024