martes, 7 de julio de 2026

¡Ay como el agua! (VI)

¡Ay como el agua! (VI)

 

El agua y sus fantasmas


            están ahí,

pero el agua se retira,

como si se fuese a dormir,

 y sin embargo

está más alta y más presente,

lo envuelve todo

en los confines de la vida

en su último horizonte

y en su origen,

__”cuando el espíritu de dios

            vagaba sobre las aguas”__

Origen, no principio

__ “en el principio era el verbo”__

Del agua no se puede derivar

nada, como de la luz,

ni siquiera una teoría

ni una teología…

Todas las cosas son agua:

se retira

y está presente

en todas las cosas

materia, cuerpo de agua,

cuerpo del ser,

agua, agua, agua…

 

Mariano Ibeas 14/03/2025 

lunes, 6 de julio de 2026

¡Ay como el agua! (V)

 V (795)

¡Ay como el agua! (V)

 

El agua no cede,


se entrega, se da

generosamente,

se subsume,

hace donación

hasta perderse

sin dejar de ser ella misma,

se da como quien sirve

no se defiende

entra a poseer

en toda la escala de violencia

en toda la sutil posesión,

blandura y mansedumbre

en al que el cuerpo se disuelve

en humedad;

los blandos demonios del agua

en los límites

de lo sensible;

de la sensibilidad a la persuasión:

apenas sentida:

llamadas, voces, susurros,

apenas insinuaciones

como una vibración….

 

Mariano Ibeas 14/03/2025

viernes, 3 de julio de 2026

¡Ay como el agua! (IV)

 


¡Ay como el agua! (IV)

 

No es propio del agua

estarse quieta

            o agitarse,

son formas de estar

            no de ser,

movimiento o reposo,

el agua es como  es

como la luz y el fuego…

Agua y luz se pierden,

se derraman, se ocultan

sin dejar de estar ahí

de ser presentes.

Presencia y ausencia de la luz

no del agua,

presente en todas las cosas

visible o invisible,

como el ser que sostiene

la pura realidad

como la que vela

en toda su pureza

como la vida primera

en la que el ser

toma cuerpo naciendo.

 

Mariano Ibeas 14/03/2025

 

jueves, 2 de julio de 2026

¡Ay, como el agua, (III)...


 

III (793)

¡Ay como el agua! (III)

 

Agua cuyo ser es estar

en alguna parte,

y por su condición

            móvil e inmóvil,

derramable,

puede estar  y quedarse

en todas partes…

Si se destruye

no se aniquila,

se transforma

y nace en una nueva condición:

cae, se escurre

discurre éntrelas grietas

y entre los muros frágiles

que intentan apresarla,

fluye, flota como nube

sobre la materia,

llueve del cielo

y empapa la tierra

nutre, engendra,

vivifica

            y nace de nuevo…

 

Mariano Ibeas 14/03/2025

miércoles, 1 de julio de 2026

¡Ay como el agua (II)...

II (792)

¡Ay como el agua! (II)

 


El agua

que no tiene forma

            ni espacio propios,

que no se combina

con otros elementos

para crear formas,

            colores, reflejos,

que no se mueve

            por sí misma

ni está en reposo

            por sí misma…

Agua en su pura libertad,

en su pureza,

que no inicia movimiento

si no es obligada,

si no la rodea un muro

que la aprisiona,

agua quieta,

encantada, limitada, prisionera

en una forma

que no es la suya,

impuesta…

 

Mariano Ibeas 14/03/2025 

martes, 30 de junio de 2026

¡Ay, como el agua (I)...

Treintaicinco (791)

 

NOTAS DE MARÍA ZAMBRANO

En “La España de Galdós”

 

            “Agua que es agua y que sirve. El agua sin más”

            Sobre textos de María Zambrano, “La España de Galdós”en Obras Completas             Vol. III, pags. 565y siguientes”

I (791)

¡Ay como el agua!*

            (De Pepe de Lucía y Camarón de la Isla)

 

No como el mar

que es más que agua

y no simplemente agua

pura y sin atributos…

no como el río

que solo se remansa

o corre rauda hacia el mar,

que se precipita

sobre un lecho blando

o sobre piedras de barranco…

no como el manantial,

como el agua naciente

agua sin más

desnuda y pobre

que es agua

y que vive,

agua sin más.

 

Mariano Ibeas 14/03/2025



lunes, 29 de junio de 2026

¿De dónde somos...?

 


Treintaicuatro (790)

 

“Por eso tu verdad, ciudad, está en la ausencia esta mañana, __raso de aire__, en

que los ojos, sin verte, te sueñan” (M. Zambrano, “Sueño y verdad”)

 

¿De dónde somos?

Dime, ciudad,

            De dónde somos.

De dónde llegamos aquí

Arrastrados por la corriente

De un río y de un sueño,

Y de un viento, como el cierzo

Como el agua

Como las tierras

            que arrastra el río,

y de los cantos rodados

desde la montaña;

somos de aluvión,

los que con el roce

pierden sus cantos

sus filos hirientes,

su agresividad

y se tornan suaves,

como el musgo,

como el verdín

o las algas de las orillas

__*Pierre qui roule

n’attrape pas mousse”__

todos iguales

todos diferentes

muchedumbre de aluvión

que se arrastra y se golpea,

los unos contra los otros

en una confrontación

de deseos e intereses;

somos porque estamos

aquí y ahora conviviendo, coexistentes

en un mínimo de espacio

y en un máximo de tiempo

el de una ciudad

que no hicimos nosotros,

que legaremos como un regalo

a nuestros hijos

una ciudad

que te vive

y que te sueña…

 

Mariano Ibeas 19/03/2025

*Proverbio francés tradicional