lunes, 5 de octubre de 2026

Horizonte...

 


Horizonte

 

“Solo el horizonte nos enseña a ver sin pedir ayuda

 el dintel del no-ser que nos aguarda”

 (Mª Zambrano. P. 175)

 

Horizonte de la  nada,

solo  el horizonte nos retiene

nos sella aquí y ahora

como un estallido en la mirada

solo él establece las distancias

y el punto de evasión

            el límite

nada nos detiene

y todo nos empuja

tras la flecha en la diana

            del tiempo y del espacio

la nada

la sola nada y el vacío

están ahí

no piden nada

no solicitan mi colaboración

para ser

no necesitan

            mi esfuerzo

por haber sido

ni mis ansias de vivir

ni mi sed de existir

no piden que me entregue

no reclaman mi respuesta.

Bastará que la línea de horizonte

se quiebre

bastará un día

en que  la voluntad de ser

tome distancia

ceda en un punto

se interrumpa en un momento

me ceda al paso

            se abra un hueco

un abismo por donde,

            irremediablemente,

yo desaparezca

y me hunda,

            inexorablemente,

en su ancho seno.

 

Mariano Ibeas            24/’8/2025

Horizonte...

 


Horizonte

 

“Solo el horizonte nos enseña a ver sin pedir ayuda

 el dintel del no-ser que nos aguarda”

 (Mª Zambrano. P. 175)

 

Horizonte de la  nada,

solo  el horizonte nos retiene

nos sella aquí y ahora

como un estallido en la mirada

solo él establece las distancias

y el punto de evasión

            el límite

nada nos detiene

y todo nos empuja

tras la flecha en la diana

            del tiempo y del espacio

la nada

la sola nada y el vacío

están ahí

no piden nada

no solicitan mi colaboración

para ser

no necesitan

            mi esfuerzo

por haber sido

ni mis ansias de vivir

ni mi sed de existir

no piden que me entregue

no reclaman mi respuesta.

Bastará que la línea de horizonte

se quiebre

bastará un día

en que  la voluntad de ser

tome distancia

ceda en un punto

se interrumpa en un momento

me ceda al paso

            se abra un hueco

un abismo por donde,

            irremediablemente,

yo desaparezca

y me hunda,

            inexorablemente,

en su ancho seno.

 

Mariano Ibeas            24/’8/2025

Horizonte...

 


Horizonte

 

“Solo el horizonte nos enseña a ver sin pedir ayuda

 el dintel del no-ser que nos aguarda”

 (Mª Zambrano. P. 175)

 

Horizonte de la  nada,

solo  el horizonte nos retiene

nos sella aquí y ahora

como un estallido en la mirada

solo él establece las distancias

y el punto de evasión

            el límite

nada nos detiene

y todo nos empuja

tras la flecha en la diana

            del tiempo y del espacio

la nada

la sola nada y el vacío

están ahí

no piden nada

no solicitan mi colaboración

para ser

no necesitan

            mi esfuerzo

por haber sido

ni mis ansias de vivir

ni mi sed de existir

no piden que me entregue

no reclaman mi respuesta.

Bastará que la línea de horizonte

se quiebre

bastará un día

en que  la voluntad de ser

tome distancia

ceda en un punto

se interrumpa en un momento

me ceda al paso

            se abra un hueco

un abismo por donde,

            irremediablemente,

yo desaparezca

y me hunda,

            inexorablemente,

en su ancho seno.

 

Mariano Ibeas            24/’8/2025

Horizonte...

 


Horizonte

 

“Solo el horizonte nos enseña a ver sin pedir ayuda

 el dintel del no-ser que nos aguarda”

 (Mª Zambrano. P. 175)

 

Horizonte de la  nada,

solo  el horizonte nos retiene

nos sella aquí y ahora

como un estallido en la mirada

solo él establece las distancias

y el punto de evasión

            el límite

nada nos detiene

y todo nos empuja

tras la flecha en la diana

            del tiempo y del espacio

la nada

la sola nada y el vacío

están ahí

no piden nada

no solicitan mi colaboración

para ser

no necesitan

            mi esfuerzo

por haber sido

ni mis ansias de vivir

ni mi sed de existir

no piden que me entregue

no reclaman mi respuesta.

Bastará que la línea de horizonte

se quiebre

bastará un día

en que  la voluntad de ser

tome distancia

ceda en un punto

se interrumpa en un momento

me ceda al paso

            se abra un hueco

un abismo por donde,

            irremediablemente,

yo desaparezca

y me hunda,

            inexorablemente,

en su ancho seno.

 

Mariano Ibeas            24/’8/2025

viernes, 2 de octubre de 2026

La luz, mi luz...

 


La luz, mi luz

           

“La luz, mi cuerpo está ahí, aquí, he de ponérmelo”

                                   (Mª. Zambrano Pag. 174)

La luz.

Mi cuerpo está ahí

colgado en el armario.

He de revestirme cada día.

Al despertar no existo como yo

Soy un sedente, un fantasma.

No es la sombra temblando

de la hoja del árbol

ni siquiera el remedo triste

de un fantasma de la noche.

No soy el rumor de aguas

y de sombras apacibles

ni el ritmo ligero de las olas que besan

las arenas

no es la luz de superficie

en un charco tras la lluvia

ni el azul reflejado

            en los cristales.

Debo recomponerme mi esqueleto,

mi uniforme,

planchado y viejo

__hace tiempo que es mi hermano,

            compañero__.

Debo colocarme los ojos

            y mirar a través

como en un espejo,

como si el mundo fuese nuevo

            y mis labios,

antes de lanzar el grito,

desde las entrañas

            que no tengo

hubiesen olvidado la gramática

y el discurrir de la palabra

desde dentro…

Y esto que llaman manos

para asir el aire

y esto que llaman pies

            para asentarme firme

            y vertical

sobre la tierra

            y dar dos pasos

y este corazón que late

y esto que llamamos vida

regado por la sangre…

como salido de una tumba

que arde en su fuego secreto…

 

Mariano Ibeas            23/08/2025

jueves, 1 de octubre de 2026

Gota de aceite...

 


Gota de aceite

 

“Sobre la almendra hueca de tu nombre, mi frente va a estrellarse

seca y muerta ya antes” (M. Zambrano, pág. 203)

           

El pensar que fluye

como gota de aceite  

como gotas de lluvia derramadas

            sobre la tierra sedienta

como la luz de amanecer

            que asusta a la tiniebla

como brisa de la tarde

que peina las hojas

            de los árboles

como el fuego que acaricia

las manos ateridas

            en la nieve

así espero

en el silencio acogedor

que me acuna

            en los arrabales del sueño

y en vano empeño

por dejar

            mi mente en blanco:

presurosas se atropellan

las últimas palabras

apenas pronunciadas,

chocan contra el muro

            de la realidad cansina

que viene luego

            a visitarme

a machacar despacio

las últimas  esquirlas

que saltan de la piedra:

mi viejo corazón

            no alienta

y es en vano el choque

            con el duro pedernal

de la costumbre

no hay lugar

se fueron en pavesas las últimas astillas

de la hoguera:

todo terminó en cenizas.

 

Mariano Ibeas            23/08/202

martes, 29 de septiembre de 2026

Como luz de aceite...

 Luz de aceite

 


 

“Hondo aljibe del silencio

            Deja correr tu tesoro” (M. Zambrano O.C. VI pág. 189)

Que todo se apacigüe

como una  luz de aceite,

que se diluyan las sombras

como niebla de amanecer

que salga el sol

y se disuelva

            el ritmo lento del sueño

que no ceje en el empeño

de celar el ruido

            el rumor de olas

            el silbido del viento

            entre los pinos

como una gota de aceite

que se tiende

            y se extiende mansamente

que sea la luz

la que suaviza

los contornos de las cosas

la que mata

las esquirlas de la noche

la que rompe las aristas

de la roca en el torrente

que sea la luz

            como candela que se enciende

como lápiz que dibuja

lentamente los contornos

de las montañas

            y los árboles

como aguada de tinta

que extiende las aguas y las rocas

como susurro, como nana

            que se aduerme

en los albores del sueño

como piedra

que golpea y salta

en la montaña

inunda con tu voz

los espacios

los ciegos corazones

y salta de nuevo

a la luz y la vida.

 

Mariano Ibeas 19/08/2025