miércoles, 23 de septiembre de 2026

La raya de la Aurora...

 


9.- La raya de la Aurora

 

La raya de la Aurora

no es el alba,

no es el alba todavía…

El alba se diluye,

se funde,

huye del horizonte

            en llamas…

hemos pasado un límite,

un confín,

un germen de despertar,

            algo preexistente

que se tiende,

            todavía adormecido,

entre el sueño y la vigilia,

            entre las brumas

del reino de los sentidos,

            y la fantasía

            a punto de morir,

a punto de nacer también

            a una luz,

y a una ley, la ley de la verdad…

La razón prisionera

            suelta sus raíces

se hace luz y color,   

            se hace horizonte,

ley de cada día

cada vía naciente, camino,

para que la vida se haga,

            que se abra como una flor,

y colores,

y cantos de pájaros,

alegría germinal que fluye

que huye

en cuanto es percibida

que anuncia temblando

            un nuevo mundo:

el mundo de los sentidos,

de ver, de mirar y ser mirado

aprisionados una vez

en el tiempo,

aherrojados,

y se arrastran errantes

            y sin espacio

como ahogados,

como náufragos,

tan sin vivir,

¡Y ya viviendo!

                        M. Ibeas, Cornellá 24/06/2025

martes, 22 de septiembre de 2026

Hablemos...

 


8.- En la hoguera del Señor San Juan” II

 

Hablemos del anillo

y del círculo alrededor

de la leña de la hoguera

que amontona lo viejo, lo caduco

lo que ya es historia y memoria inútil…

Hablemos de la danza del fuego

y del tiempo de cosechas

de la superficie de las eras empedradas

y la danza solar del trillo,

Hablemos del Señor San Juan,

*que ya en las hogueras

no hay nada que quemar,

¡que viva la danza

y los que en ella están!

Ya todo está consumado,

vuelan en el aire las últimas pavesas

quedan rescoldos y cenizas

que dispersará el viento.

Danzar, danzar,

según el ritmo

y el movimiento de los astros

buscando su lugar,

el sostén del universo,

dentro de las órbitas celestes

en torno a la hoguera,

en un círculo sagrado

donde se borra todo lo viejo,

            las huellas

de los propios danzadores,

donde no hay lugar

para el silencio

            y el reposo

al ritmo y al sonido de la música

la música nacida

            para ser danzada

no para escuchar

puesto que está perdida

            en los laberintos del oído

de los que deberá ser rescatada

y convertida en camino

si se acierta a cantar su cantar…

 

            M. Ibeas, en Cornellá, 20 /06/2025

lunes, 21 de septiembre de 2026

En la hoguera...

 7.- En la hoguera del Señor San Juan” I

 

No hablemos del alma

que permanece callada

engendrando el silencio.

El rumor de la psique

irrumpe en la vida

edificando un espacio

y un tiempo propios…

Hablemos del círculo,

del encierro, del “huis clos”,

de un charco de agua

donde se refleja la luz

en las ondas de la piedra arrojada

hablemos del viento

que apenas mueve levemente

            una hoja

hablemos de la tensión

que es también quietud

germen de la caída

hablemos de la mirada

            perdida en lo infinito

hablemos de una llama

            que es a la vez

reposo y movimiento

aurora del ser

            y del ocaso…

Hablemos del amor, ¡Ay, amor!

que lo invade

            que lo llena

que lo impregna todo

como un aroma indeleble

anillos en el agua

que se difunden

que florecen,

            _ como la flor del cactus_

una vez al año

y mueren…

un fragmento de luz

y de vida

, un sonido, un rumor,

 una leve palpitación,

que penetra entre las sombras

y flota en el polvo

            de la habitación en penumbra

que se impone,

como símbolo y semilla

de la luz primera,

del primordial sonido

con el que todo es posible

a un tiempo y una voz:

¡Fiat!, ¡Hágase!


Mariano Ibeas

Nota: La foto es de Rogelio Allepuz


viernes, 18 de septiembre de 2026

¡Ay, Amor!...

 


6.- Y el amor, ¡ay amor!

 

Del verdadero amor,

¡”ay amor”!

apareciendo

el llanto por la razón

cuando la razón acaba;

la estrecha cárcel

            de la memoria

encierra todas las miserias

que nos hemos fabricado,

una tras otra,

mentira tras mentira,

las lágrimas de la Aurora

como gotas de rocío

se difunden como llanto,

como esquirlas que saltan

            del pedernal,

como lágrimas de resina

destilada 

desde el corazón del árbol

desde la herida abierta

al aire y al sol,

desde la savia que asciende

desde las raíces

que se transforma en fuego

            y en llama

para arder en el esplendor

            de las hojas

en flores y en frutos innumerables

llanto por el verdadero amor

llanto por la vida

llanto por la herida

            que duele y que supura

por no haber podido ser

            ¡Ay, amor!.

 

Mariano Ibeas, En junio de 2025

jueves, 17 de septiembre de 2026

LA ORTIGA... II

 


5.- La ortiga II

 

La ortiga no se arrastra

va hacia la luz

el llanto inicial

se anuncia a los cuatro elementos:

gime y se retuerce

            sobre todo en el fuego

crece y crece

            sobre todo en el agua

llena el aire

            exhala sus aromas

emulando el incienso.

El juego de la Aurora

espeja el fuego de la tierra

            donde arde sutil

el fuego del amor…

 

Mariano Ibeas , en Cornellá, 18/06/ 2025

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El ser viviente... II

 


5.- El ser viviente II

 

El ser viviente  siente que la luz

penetra en su ser

y no encuentra otra  pausa

            ni reposo

se impone sobre todas las cosas

se impone a la muerte

apuesta por la vida

y lucha y vence y gana

no habrá otro grito

            de victoria

será un latido paciente

repetido

como una respiración

            en el tiempo

y de ella saldrá la voz

            y la palabra

y la voluntad de ser

            como una apuesta

repetid cada día:

gracias al ser,

gracias a la vida…!

 

Mariano Ibeas , en Cornellá, 18/06/ 2025

martes, 15 de septiembre de 2026

Orbis pictus... II

4.- Orbis Pictus II

 

El ser viviente,

superviviente

de enormes cataclismos

siente que la luz

            se impone

que penetra en su ser

            como en una herida

preexistente,

cerrada, no abierta,

pero que fluye sin cesar

            en los adentros

luz de luz

penetrando en los oscuros

hasta el corazón

motor de todo lo viviente

y que derrama

a manos llenas

el elixir de la razón

la razón de la vida

como un alumbramiento

como una nacencia,

como una epifanía…

 

            M. Ibeas, en Cornellá, 18/06/2025