SEIS
Él me dijo: no tengo una aldea donde la palabra
se convierta en un campo de amor noble, el pan se transforme en amante” (Adonis , Pg´202)
No,
no tengo una aldea,
Se
quedó lejos
en
el espacio y en el tiempo;
allá
entre las brumas
de
la infancia
se
quedó,
a
través de la ventana del desván
desde
donde contemplaba el mundo
y
el horizonte de tejados
perlados
de escarcha
y
de nieve en el invierno.
Se
quedó en la lluvia
y
en el ruido del viento
en
la chimenea,
en
las pavesas de los troncos
de
encina,
en
el fuego del hogar,
en
el manso trascurrir
del
rezo del rosario
en
la lenta morosidad
del
rumiar
de
los animales en la cuadra
en
los gritos del corral
y
los dientes de la hoz
que
siegan las alfalfas,
en
el alcacer
para los conejos
Se
quedó en las nubes
que
dibujan en el cielo
sus
formas caprichosas
y
el rumbo de los cielos
y
de estrellas
en
las profundas noches de verano
__en
el mejor observatorio posible,
tendido sobre los sacos de trigo,
recién
aventado__.
Se
quedó en las aulas
cuando
el tiempo no existía
y
el futuro
era
otro!
Mariano Ibeas 9/06/ 2024






