ONCE
Ahora,
las cosas
han
cambiado:
mi
abuelo era
el
que estaba seguro de todo
mi
padre ya empezó a dudar
y
yo
no
estoy seguro
de casi nada…
y
presiento que mi vida
es
una conjetura,
menos
aún que una hipótesis
de
trabajo
en
manos del azar;
mi
línea recta se truncó,
se
dividió en todos
los
cruces, las líneas divisorias,
las
fronteras
y
he llegado al laberinto
de
las ilusiones y los sueños
y
no hay salida:
la
luz y la oscuridad se mezclan
en
una pasta gris, espesa,
de
humo y de cenizas
y
no hay lugar
y
ya no hay tiempo
nada,
¡se acabó!
Mariano Ibeas 7-8/11/2024




