viernes, 28 de noviembre de 2025

ANTES DE QUE DESPIERTE...

 


ANTES DE QUE DESPIERTE…

TREINTA Y OCHO GLOSAS. (Sobre textos de Adonis, “Polen”)

                                         I

            Antes de que despierte el sol de hoy

            la violeta de nuestra casa

            partió con su valija

                      y tomó luego el tren del aire

                                                  (Adonis, "Polen")

547

 27.- Antes de que despierte

Antes de que despierte

en la blanda solicitud del sueño

antes de que el sol

        se acerque al horizonte

antes de que la luz

desde su noche de muerte

        surja en la herida del cielo

tengo que conjurar la suerte esquiva

antes que mi vida

juegue su suerte a los dados

tengo que cerrar en los candados

        de mi propia tumba

mi sombra enfebrecida

tengo que tomar el norte

del vuelo circular de los halcones

debo retomar mis decisiones

__ la huella en cruz en la ceniza

encierra las brasas de los últimos tizones __

vuela sin cesar el buitre en su círculo de tiza

y acecha mi carroña

no asoma por el lado del camino

ningún ser vivo

hay polvo revuelto en tolvaneras

y una siembra de terrones

la lluvia se tornó en piedra

y no hay surcos que tracen sus renglones

antes de que el verano venza sus colores

vestiré el uniforme de exilado,

tomaré en silencio mi maleta

y en la raíz del aire

trazaré por fin un signo

de suave despedida.

                Mariano Ibeas

15/04/2010 18:27 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

jueves, 27 de noviembre de 2025

Llenar el vacío... y V

 


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26.- Llenar el vacío (5)           

                 A Jorge Vela, que se le rompió el corazón.

                                      A Pilar Aguarón, que pinta.

                    A J.A. Lasa, que procura llenar el vacío.

Todo vuelve  a su raíz,

el vacío, antes de rodar el tiempo,

la nada antes que el espacio,

cuando el polvo torna al polvo,

el agua al agua…

el aire se revuelve en tolvaneras,

la piedra que choca con la piedra,

el fuego alimenta el rayo

no alienta primaveras

ni late en las semillas

no vuelan en el aire los vilanos

ni giran las sámaras del olmo ya maduras

ni estallan los aquenios de los cardos,

las negras silicuas  no se abren al vacío,

estróbidos de abeto, pixidios, glandes y bayas,

siconos y hesperidios…

negados a la tierra,

a la tierra sedienta y yerma

a la piedra que estalla fabricando esquirlas

arenas infinitas, desiertos de piedra

golpeada por el sol

implacable

en su intento ciego de salir cada día

alumbrando sombras:

roto el corazón

         no queda nada.

        

Mariano Ibeas “Llenar el vacío”,

Zaragoza, Estación intermodal, Lunes 27 de Diciembre de 2010 

http://desdeldesvan.blogia.com/ 

                          M. Ib3as

martes, 25 de noviembre de 2025

Llenar el vacío IV

 

545

25.-


Llenar el vacío (4)

                   A Jorge Vela, que se le rompió el corazón.

                                      A Pilar Aguarón, que pinta.

                   A J.A. Lasa, que procura llenar el vacío.

                   ****

 

el nudo de la esperanza desatada

vuelve a ser dogal

y nudo al cuello

aprieta sus anillos de serpiente,

las fibras del dolor

tensan la urdimbre

y la tela estalla

se rompe de arriba abajo,

         como el velo del templo,

como tela de araña

tendida en el sendero

violenta y desatada

encerrando en su centro la muerte

y sus entrañas

inicio y final de todo…

                     Mariano Ibeas

http://desdeldesvan.blogia.com/ 

lunes, 24 de noviembre de 2025

Llenar el vacío III

 


544

24.- Llenar el vacío (3)

                     A Jorge Vela, que se le rompió el corazón.

                                      A Pilar Aguarón, que pinta.

                                   A J.A. Lasa, que procura llenar el vacío.

             ***     

arranca en el dolor

y cae

vertical y recóndito

en el pozo, en la charca primordial, el palustre,

se entierra en el vértigo del lodo,

en el légamo viscoso, la pez y la hez…

empecinado y todo busca sobrenadar

 y el vano intento lo hunde en la pecina

del tremedal, la ciénaga y el barro,

la arena movediza lo estrecha entre sus brazos,

el pantanal lo reclama como suyo,

la turbera celará sus huesos,

el mar de cenagales:

nada sobre el cieno

nada sobre el erial

nada en el horizonte

nada sobre la espalda

el cénit es un vacío de infinito

que se cierra sobre el misterio del nadir...

                            Mariano Ibeas

 http://desdeldesvan.blogia.com/ 

                          M. Ib3as

viernes, 21 de noviembre de 2025

Llenar el vacío II

 


LLENAR EL VACÍO II

 

Y sin embargo,

el vacío es fecundo, lo llena todo,

se traga las palabras

y las lágrimas,

inunda los sentidos:

ciega, calla, muda

aleja las huellas y la piel

de la punta de los dedos,

deshace las caricias…

no sabe de luz ni de color

no sabe

de la flor ni su corola, de los pétalos y anteras,

de estambres y pistilos,

no separa sépalos, cálices y ovarios

hosco,  despoblado y yermo

el golpe irracional, seco y seguro

quiebra la fibra enhiesta,

arranca la raíz,

seca la rama, dispersa las hojas verdes

con la eficacia del cierzo en el otoño,

hiela la savia

y todo se detiene

y el vacío y la nada lo inundan, lo diluyen

como una niebla,

como la nieve que cubre la tierra

y borra el horizonte

__nada  y flota en el vacío__

como en un caldo primigenio

en la vorágine del caos,

en la oscuridad de lobo.

               Mariano Ibeas

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Yo me descubro lavado por la sangre...

 539

19.- Yo me descubro lavado por la sangre
(De una cita de Olga Bernad)
Lavado por la sangre.*
Del corazón que late en la tiniebla
surge el manantial
agua pura,
alfaguara de nieve cristalina
que se derrama por mis manos;
tengo el poder de lo claro y de lo limpio
sólo el dolor me purifica y me limpia
por dentro:
mis manos son la senda
y recorren muy despacio
las huellas de tu cuerpo
las que el recuerdo me dejó,
impresas las heridas en pardas cicatrices
que crecen hacia dentro…
lavada por la sangre
ya no habrá más dolor
ni llanto,
cuando al fin se seque el venero de la herida
pura será la sangre
pura será la lágrima
que se derrama por mi piel
y cuando llegue al suelo,
cuando la tierra avara la reciba,
nacerá la luz del alba
y al paz se extenderá a mis pies como una manta;
podré buscar entonces
la salida del sol
y lo seguiré despacio como un cachorro
ciego de fe en su dueño,
ciego de amor
cegado en primavera.
Mariano Ibeas