viernes, 18 de septiembre de 2026

¡Ay, Amor!...

 


6.- Y el amor, ¡ay amor!

 

Del verdadero amor,

¡”ay amor”!

apareciendo

el llanto por la razón

cuando la razón acaba;

la estrecha cárcel

            de la memoria

encierra todas las miserias

que nos hemos fabricado,

una tras otra,

mentira tras mentira,

las lágrimas de la Aurora

como gotas de rocío

se difunden como llanto,

como esquirlas que saltan

            del pedernal,

como lágrimas de resina

destilada 

desde el corazón del árbol

desde la herida abierta

al aire y al sol,

desde la savia que asciende

desde las raíces

que se transforma en fuego

            y en llama

para arder en el esplendor

            de las hojas

en flores y en frutos innumerables

llanto por el verdadero amor

llanto por la vida

llanto por la herida

            que duele y que supura

por no haber podido ser

            ¡Ay, amor!.

 

Mariano Ibeas, En junio de 2025

jueves, 17 de septiembre de 2026

LA ORTIGA... II

 


5.- La ortiga II

 

La ortiga no se arrastra

va hacia la luz

el llanto inicial

se anuncia a los cuatro elementos:

gime y se retuerce

            sobre todo en el fuego

crece y crece

            sobre todo en el agua

llena el aire

            exhala sus aromas

emulando el incienso.

El juego de la Aurora

espeja el fuego de la tierra

            donde arde sutil

el fuego del amor…

 

Mariano Ibeas , en Cornellá, 18/06/ 2025

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El ser viviente... II

 


5.- El ser viviente II

 

El ser viviente  siente que la luz

penetra en su ser

y no encuentra otra  pausa

            ni reposo

se impone sobre todas las cosas

se impone a la muerte

apuesta por la vida

y lucha y vence y gana

no habrá otro grito

            de victoria

será un latido paciente

repetido

como una respiración

            en el tiempo

y de ella saldrá la voz

            y la palabra

y la voluntad de ser

            como una apuesta

repetid cada día:

gracias al ser,

gracias a la vida…!

 

Mariano Ibeas , en Cornellá, 18/06/ 2025

martes, 15 de septiembre de 2026

Orbis pictus... II

4.- Orbis Pictus II

 

El ser viviente,

superviviente

de enormes cataclismos

siente que la luz

            se impone

que penetra en su ser

            como en una herida

preexistente,

cerrada, no abierta,

pero que fluye sin cesar

            en los adentros

luz de luz

penetrando en los oscuros

hasta el corazón

motor de todo lo viviente

y que derrama

a manos llenas

el elixir de la razón

la razón de la vida

como un alumbramiento

como una nacencia,

como una epifanía…

 

            M. Ibeas, en Cornellá, 18/06/2025

 


 

lunes, 14 de septiembre de 2026

Orbis pictus... I

 


3.- Orbis Pictus I

 

 Cuando la mirada se detiene

y deja de vagar inquieta

se calma y fija

            su lugar de asiento

y se ensancha la conciencia

            de lo sensible

__ de lo visto a lo mirado__

y se detiene

            en la piedra

que es lo estático:

ara, altar, túmulo,

            lugar de sacrificio

y con ello

la piedra

            ya no es estéril

y siente el peso del sacrificio

            el lugar de lo sagrado

y siente

siente en su faz rugosa

la mirada,

el soplo de lo eterno …

No ya el paso del tiempo,

el peso  de lo eterno

de los soles y las sales

que azotan la corteza

visión que ya es

testimonio

testigo de alianza

y flor y ofrenda

y prenda en sacrificio:

lugar del juramento: la palabra

de fidelidad

            la aurora

preside la salida del sol

y brilla como el aceite

de la piedra ungida:

la promesa de la verdad

disipa la niebla

y en la claridad de la pintura

aparece la luz.

 

            M. Ibeas, en Cornellá, 18/06/2025

viernes, 11 de septiembre de 2026

LA ORTIGA...

 

2.-  La ortiga

 

             “Allí donde crecen las ortigas es señal de habitación humana”

                         (M. Zambrano, “De la Aurora” pág. 37)

  

Nacimiento, una herida,

             un llanto, un clamor,

 vagido, grito esencial,

 una explosión de vida,

 el arranque de la piedra

 puesta de pie,

 piedra que gime

 que llora, que palpita

 que estalla en el dolor

 a voz en grito

 en el dolor del parto

 de la herida abierta

 del mordisco devastador

             del fuego

 que sufre y se retuerce

 como la ortiga

             mordida por el fuego

 cuando la queman

             sin sentido.

 “Allí donde nacen

             las detestadas ortigas

 es índice y señal

             de habitación humana”

 de tierra fértil:

 la ortiga siente la presencia

             alrededor

  y se defiende:

 quiere vivir humilde


             no pide nada,

 come lo imprescindible

 no bebe apenas,

 y crece y crece,

             hacia arriba…

  

                         M. Ibeas, Cornellá 18/06/2025

 

jueves, 10 de septiembre de 2026

MATER MATUTA...


 Cuarenta y nueve (814)

            “Diosa de la aurora y de los bebés recién nacidos”                                  

“Un sostenido palabrear que borra la huella de la sierpe”

            ( María Zambrano, “De la Aurora”, Pág 25)

 

1.- Mater Matuta

 

            “¿Y con una semilla de luz qué hacer, Mater Matuta?

                        (M. Zambrano, De la Aurora, Pag. 35)

Entra como semilla

            de luz

la luz de amanecer

entre los surcos de la persiana.

Es hija de las tinieblas,

nace de lo oscuro

            de lo no nato todavía,

salta por los montes

            y por los torrentes

y se impone

como se impone la vida.

La Aurora, antes que nada,

tuvo que ser madre

            y engendrar

            y dar a luz

después de quedar escondida

            temblando

en un grano de luz:

la matrona no falta nunca

delante de la diosa

engendra y presenta

su presente ensimismado

temblando la carne trémula

temblando la esclava

            temblando…

Ya viene el cortejo

            Los caballos blancos

gualdrapas de blanco

tirando de los carros,

los de la victoria

los de la luz

            que se anuncia

con heraldos blancos

antes del amanecer

en el filo de horizonte,

antes de la salida del sol

__ emperador

recién nacido también__.

Desnuda llega la Aurora, pero

¿Quién desnuda a la Aurora?

Trae la luz y el fuego,

el que nos permite respirar

respirar la luz

en sus más vívidos colores

hija y madre de la aurora

luz de amanecer.

 

            M. Ibeas,  en Cornellá,  17/06/2025